Un ritual es una serie de acciones realizadas principalmente por su valor simbólico. Son acciones que están basadas en alguna creencia, ya sea una religión, una ideología política, un acto deportivo, las tradiciones, los recuerdos o la memoria histórica de una comunidad, etc. El término “rito” proviene del latín ritus.

 

rituales se realizan por diferentes razones, tales como la adoración de un Dios (lo que correspondería a un ritual religioso), un festejo nacional (como la independencia de un país), la muerte de un miembro de la comunidad (como un entierro y/o velorio). Es necesario diferenciar entre un ritual y una acción cotidiana que se repite desde hace mucho tiempo, por ejemplo: luego de levantarse a la mañana, abrir las ventanas. Los rituales son conjuntos de acciones que están relacionados a creencias, por lo tanto, son acciones especiales, diferentes a las ordinarias, aun cuando se puedan practicar a diario. Los rituales responden a una necesidad, la de realizar o reforzar alguna creencia; los religiosos pueden ser, por ejemplo, pedirle a un Dios mejores cosechas, caza abundante, etc; o responden a una costumbre, como los cotidianos.

En psicología, el término “ritual”, en ocasiones se refiere a una acción o serie de acciones que una persona realiza en un contexto dado que no tienen otro propósito o razón aparente. El término puede referirse especialmente a comportamientos compulsivos de personas que padecen el trastorno obsesivo-compulsivo (T.O.C). Sigmund Freud habló de los rituales como actividades que permitían a los individuos que las practicaban liberar sus tensiones. Al revisar los comportamientos religiosos, Freud notó que tenían un efecto catártico y de ahí provenía su intensidad.

Los rituales pueden tener múltiples objetivos, por ejemplo: la veneración de una deidad, el rechazo a una fuerza que se considera maligna o perjudicial, o simplemente como recordatorio de momentos agradables, como sucede en las fiestas de cumpleaños. Los rituales son prácticas que han acompañado a las personas toda su existencia y que en la época actual permanecen (con modificaciones o adaptaciones), como sucede en las prácticas políticas, deportivas, funerarias, de duelo y recreativas.

Sin embargo, los rituales efectuados en Mesoamérica, en los que se involucraban sacrificios humanos, sorprendieron enormemente a los conquistadores de América, quienes los extinguieron con la evangelización. El sacrificio, en la actualidad, tiene otras connotaciones, como “sacrificar el presente por un futuro mejor”.

Se ha asociado a los rituales con la brujería y las procesiones. Sin embargo, los rituales son prácticas más amplias.

Se tienen registros de rituales en Europa realizados por los celtas, una antigua cultura que se caracterizaba por adorar y venerar a la naturaleza. La mayor parte de los rituales que realizó este grupo fueron dedicados a ella. Esta civilización escogía como escenario siempre locaciones como bosques y montañas. Los sacerdotes celtas, por su parte, convivían con la flora y la fauna y conocían los secretos de cada animal y cada planta. Las velas eran la herramienta fundamental para todos los rituales célticos.